martes, 4 de marzo de 2014

#5 - Conocer Belén de Judá

Según Wikipedia, Belén es un nombre propio femenino de origen hebreo בית לחם (Bet Lehem) que significa casa del pan. Procede del topónimo de la ciudad natal de Jesucristo en Palestina, llamada en árabe بيت لحم (Bayt Lahm o Bet Lahm), literalmente casa de la carne. Este es el lugar que da origen a mi nombre.
Geográficamente, es una pequeña ciudad que se encuentra a 8 km al sur de Jerusalén. Está en una zona montañosa, a 777 metros de altura sobre dos colinas.

Belén, según diversas lenguas, significa:

  • بيت لحم (Bayt Laḥm) ‘casa de la carne’ en árabe.
  • בית לחם (Bet Léḥem o Bet Láḥem), en hebreo.
  • Bêṯ Léḥem, o Bêṯ Lāḥem (‘casa del pan’) en hebreo tiberiano.
  • Bêth Lahamu (‘casa del dios Lahamu’) en idioma cananeo.

Es una ciudad muy importante para cristianos, musulmanes y judíos, ya que está señalada como el lugar del nacimiento de Jesucristo, y como el sitio de la coronación del Rey David. También se encuentra a la entrada de la ciudad la tumba de Raquel.
A su vez hubo, según la tradición árabe y cristiana, un astro que hoy llamamos Estrella de Belén, que guió a los Reyes de Oriente, o Reyes Magos, hasta el lugar del nacimiento de Jesús. Estos "reyes" en realidad no eran tales, sino sacerdotes de origen medo-persa. Algunos astrónomos asocian esta estrella con el planeta Júpiter; otros, con un cometa.
Belén de Judá es un lugar que ha atravesado numerosos conflictos a lo largo de su historia, ya que hasta el descubrimiento de América era considerada el centro del mundo. Esto se debía a su ubicación estratégica y a las numerosas rutas comerciales que la atravesaban, que conectaban los tres continentes conocidos hasta el momento. Por eso Belén fue lugar de constantes disputas, y todos los grandes imperios que han existido intentaron conquistarla. Esos conflictos por el control de la ciudad continúan hasta el día de hoy, y explican por qué la misma esta rodeada de muros de contención y numerosos pasos de control. En definitiva, la soberanía de Belén siempre ha estado discutida.
En todo caso, el significado en árabe y en hebreo hace alusión a una misma cosa: el pan y la carne son cuerpo de Cristo, por lo que puede entenderse que Belén es "la casa de Dios". Algunos creeran que todo fue de pura casualidad, porque José y María vivían en Nazaret y ése hubiese sido el lugar natural del nacimiento de Jesús; pero estaba escrito que el hijo de Dios debía nacer en Belén, en el centro del mundo, y allí sucedió.

Belén es una ciudad dichosa, que contra todo pronóstico se convierte en la elegida.
Un nombre con magia, que induce a creer en la predestinación, en la buena suerte, en la máxima gracia.





SUEÑO REALIZADO!

No hay comentarios:

Publicar un comentario