Cuando tenía 6 años empecé patinaje artístico. Me gustaba, y me gustó, hasta que descubrí que se podía hacer lo mismo pero sobre el hielo. A partir de ese momento empecé a pensar que las ruedas estaban de más.
16 años después, me volví a poner los patines para cumplir esa cuenta pendiente de la niñez.
Y volví a tener 6 años por una hora.
Es tiempo de cumplir sueños...
ResponderEliminar¡SE MUY FELIZ! :):)
PD: Ya te sigo ^^